miércoles, 28 de agosto de 2013

El futuro

Hoy no quiero ser el futuro, ser el futuro es una paja.

Ser el futuro es cargar con la esperanza del pasado y los errores del presente.

Ser el futuro es convertirse en el avatar del optimismo, sujeto a la espada de Damocles que cuelga del hilo de la envidia.

Hoy no quiero ser el futuro. El futuro es incierto y ser incierto es una desventaja frente a las rocas.

Ser el futuro es cargar con la mochila de los errores de los que vinieron antes. Es ser una brújula cuyo norte está arreglado con un imán.

Hoy no quiero ser el futuro, quizás mañana tampoco y probablemente esta semana y la próxima.

Lamentablemente soy el futuro, mi futuro, y por más que me esfuerce en ser el presente, cada esfuerzo es solo una capitalización del futuro, un cohecho al destino, la lucha del pez que se agita para volver al agua.

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