Cuando recupere los lentes volveré a escribir, bye then.
lunes, 23 de septiembre de 2013
Chico que me he quedado ciego!
Mentira, pero si que es un asco tener que forzar la vista desde que se me perdieron/robaron los lentes. ¿Como lo hacía antes la gente cuando no existían los lentes? ¿Se las comía el lobo/oso/león/tigre colmillos de sable/Rinoceronte/pterodáctilo/Tiranosaurio/Megazord power?
viernes, 13 de septiembre de 2013
El día sin moraleja (digamos sí al reciclaje).
Reciclo esta entrada de una de mis notas en facebook, no es el día del trabajador ni nada parecido, pero siempre me he preguntado cual es la moraleja de celebrar la primera junta... ¿la fidelidad al rey nos hará libres?
Se supone que los feriados conmemoran algo y se celebran de manera tal, que los niños aprendan desde pequeños que fue lo que hizo Juanito, que fue tan importante que el papá se levanto tarde y lo llevo al parque o le regaló un juguete o se tuvo que bancar 1 hora de un espectáculo escolar insufrible mientras la mamá desplegaba la más eléctrica de sus sonrisas y lo abrazaba como si le fueran a dar un Oscar por su papel de arbol/fusilero/huaso/pescado-en-el-combate-naval-de-Iquique.
No obstante la tontera que estemos conmemorando (y a veces sin importar si la fecha es la verdadera) siempre hay un espíritu que rodea aquellos días. Para el 18 por ejemplo queremos ser mas chilenos y lo logramos de manera perfecta: Tomamos como Rusos, Comemos como gringos y bailamos como Colombianos, fiel reflejo de nuestra alma de quiltros que nos hace tan (y tan poco) especiales. Para navidad regalamoshuevadas lo que creemos que le hace falta a los nuestros (aún espero que me regalen mirra) y para el 21 de mayo hay marchas, se mira el mar y más de algún fanático amanece con ganas de viajar a Iquique para que lo mate un Peruano.
Sin embargo para el día del trabajador es al revés... Se celebra no-trabajando, lo que dentro de la lógica tiene tan poco sentido como sacarle la cresta a tu Papá el tercer domingo de Junio. No trabajamos y todos tan felices, des-celebrando el día, enlodando su nombre, su fondo y significado. Me imagino entonces si el día del trabajador se celebrara trabajando el doble, 18 horas (2 de almuerzo incluidas que si los negros no comen se desmayan y vuelta al mercado) de trabajo ininterrumpido. Me imagino los colegios abriendo a las 8am, los niños cargando dos loncheras, sus caras lívidas como quien camina hacia el patíbulo o quizás peor pues las ejecuciones son rápidas, acá sería distinto, un día interminable, el reloj avanzando a regañadientes y a veces quedándose pegado de pura mala fé, el día nublado sin viento, el profesor con la cara verde pues ese día después de que los niños se vayan a las 10pm el tiene que quedarse hasta las 4am del día siguiente para cumplir con las 18 hrs que dicta la ley.
Me imagino la gente de los Malls que, más acostumbrada a la explotación, contemplaría a los clientes como quien está obligado a escuchar como su político mas odiado hace planes para cenar en su casa, benditos clientes que a fin de cuentas son unos mantenidos y por tanto no tienen nada que conmemorar.
No habría nada mas delicioso que la cara de los funcionarios públicos, obligados una vez al año a cerrar sus oficinas a las 4pm. Bonito ejercicio sería que ud fuera a hacer un trámite ese día, llevar comida, su música favorita, un par de cervezas escondidas y sacar número, mientras espera su turno pasar por todas las oficinas preguntando (con la voz mas pausada posible) donde está el baño, donde se saca la licencia y quien es el jefe de ese lugar tan sucio y con gente tan inepta. Mientras recibe la amable respuesta del funcionario público recomiendo abrir un lata de cerveza, sentarse y escuchar la bravata, asentir cada tanto y volver a hacer las mismas 3 preguntas cada 15 minutos (si ya han sido respondidas repítalas cada 10) hasta que al funcionario le empiece a salir espuma por la boca o se le termine la cerveza, repetir este procedimiento hasta que sea su turno. Una vez sea su turno y ya un poco ebrio (5 horas tomando no es menos) decirle a la señorita del mesón que se le olvidó traer su carné, que es amigo del alcalde y que no se va ir hasta que tenga el trámite listo.
A los que no haría trabajar sería a los médicos, pues si trabajan los médicos ¿como celebrarían el día del trabajador las funerarias?
Se supone que los feriados conmemoran algo y se celebran de manera tal, que los niños aprendan desde pequeños que fue lo que hizo Juanito, que fue tan importante que el papá se levanto tarde y lo llevo al parque o le regaló un juguete o se tuvo que bancar 1 hora de un espectáculo escolar insufrible mientras la mamá desplegaba la más eléctrica de sus sonrisas y lo abrazaba como si le fueran a dar un Oscar por su papel de arbol/fusilero/huaso/pescado-en-el-combate-naval-de-Iquique.
No obstante la tontera que estemos conmemorando (y a veces sin importar si la fecha es la verdadera) siempre hay un espíritu que rodea aquellos días. Para el 18 por ejemplo queremos ser mas chilenos y lo logramos de manera perfecta: Tomamos como Rusos, Comemos como gringos y bailamos como Colombianos, fiel reflejo de nuestra alma de quiltros que nos hace tan (y tan poco) especiales. Para navidad regalamos
Sin embargo para el día del trabajador es al revés... Se celebra no-trabajando, lo que dentro de la lógica tiene tan poco sentido como sacarle la cresta a tu Papá el tercer domingo de Junio. No trabajamos y todos tan felices, des-celebrando el día, enlodando su nombre, su fondo y significado. Me imagino entonces si el día del trabajador se celebrara trabajando el doble, 18 horas (2 de almuerzo incluidas que si los negros no comen se desmayan y vuelta al mercado) de trabajo ininterrumpido. Me imagino los colegios abriendo a las 8am, los niños cargando dos loncheras, sus caras lívidas como quien camina hacia el patíbulo o quizás peor pues las ejecuciones son rápidas, acá sería distinto, un día interminable, el reloj avanzando a regañadientes y a veces quedándose pegado de pura mala fé, el día nublado sin viento, el profesor con la cara verde pues ese día después de que los niños se vayan a las 10pm el tiene que quedarse hasta las 4am del día siguiente para cumplir con las 18 hrs que dicta la ley.
Me imagino la gente de los Malls que, más acostumbrada a la explotación, contemplaría a los clientes como quien está obligado a escuchar como su político mas odiado hace planes para cenar en su casa, benditos clientes que a fin de cuentas son unos mantenidos y por tanto no tienen nada que conmemorar.
No habría nada mas delicioso que la cara de los funcionarios públicos, obligados una vez al año a cerrar sus oficinas a las 4pm. Bonito ejercicio sería que ud fuera a hacer un trámite ese día, llevar comida, su música favorita, un par de cervezas escondidas y sacar número, mientras espera su turno pasar por todas las oficinas preguntando (con la voz mas pausada posible) donde está el baño, donde se saca la licencia y quien es el jefe de ese lugar tan sucio y con gente tan inepta. Mientras recibe la amable respuesta del funcionario público recomiendo abrir un lata de cerveza, sentarse y escuchar la bravata, asentir cada tanto y volver a hacer las mismas 3 preguntas cada 15 minutos (si ya han sido respondidas repítalas cada 10) hasta que al funcionario le empiece a salir espuma por la boca o se le termine la cerveza, repetir este procedimiento hasta que sea su turno. Una vez sea su turno y ya un poco ebrio (5 horas tomando no es menos) decirle a la señorita del mesón que se le olvidó traer su carné, que es amigo del alcalde y que no se va ir hasta que tenga el trámite listo.
A los que no haría trabajar sería a los médicos, pues si trabajan los médicos ¿como celebrarían el día del trabajador las funerarias?
lunes, 2 de septiembre de 2013
Blablabla Zzzz
Después de un episodio de claustrofobia temporal (en contexto más que en duración) he vuelto.
Quisiera hablar de la lista negra que al parecer nació para ser gorda, pero no tiene caso.
Podría hablar de que el cobre se va a acabar y vamos a terminar todos ilustrados y cesantes.
O podría hablar de sacos de arena, pesos extra y polizontes ingratos... pero no.
Han sido semanas negativas - me pregunto si es culpa mía - probablemente sí, el mundo era como las huevas antes de que yo naciera y lo seguirá siendo después de que me muera, al final es cosa de cada quien ver como conserva su paz mental.
El otro día hablamos de Chomsky (en un carrete), de la teoría del lenguaje y como la realidad se construye en el lenguaje y no viceversa como se piensa.
Hablamos también de las Coreas y de como hay que dudar de la información, poner en tela de juicio cada palabra que venga desde afuera, no aceptar de buenas a primeras que nos impongan realidad.
Noticias, expectativas y esperanzas se vuelven conceptos violentos. La comunicación se basa en la continua violación del espacio personal del otro, construir realidad en su realidad, llenar con palabras lo que no se puede llenar con actos, llenar con gestos las distancias.
Y así, rara vez importa lo que se dijo, si no por qué lo dijo y como lo dijo ¿que pensaba cuando lo dijo? ¿que quería lograr con lo que dijo? ¿porque chucha no lo dijo antes?
Quisiera hablar de la lista negra que al parecer nació para ser gorda, pero no tiene caso.
Podría hablar de que el cobre se va a acabar y vamos a terminar todos ilustrados y cesantes.
O podría hablar de sacos de arena, pesos extra y polizontes ingratos... pero no.
Han sido semanas negativas - me pregunto si es culpa mía - probablemente sí, el mundo era como las huevas antes de que yo naciera y lo seguirá siendo después de que me muera, al final es cosa de cada quien ver como conserva su paz mental.
El otro día hablamos de Chomsky (en un carrete), de la teoría del lenguaje y como la realidad se construye en el lenguaje y no viceversa como se piensa.
Hablamos también de las Coreas y de como hay que dudar de la información, poner en tela de juicio cada palabra que venga desde afuera, no aceptar de buenas a primeras que nos impongan realidad.
Noticias, expectativas y esperanzas se vuelven conceptos violentos. La comunicación se basa en la continua violación del espacio personal del otro, construir realidad en su realidad, llenar con palabras lo que no se puede llenar con actos, llenar con gestos las distancias.
Y así, rara vez importa lo que se dijo, si no por qué lo dijo y como lo dijo ¿que pensaba cuando lo dijo? ¿que quería lograr con lo que dijo? ¿porque chucha no lo dijo antes?
Menos Carlos Cauthemoc y más filosofía del lenguaje en los colegios.
...
Mañana será un buen día
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